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jueves, 1 de febrero de 2018

FAMILIA ICHNEUMONIDAE

DESCRIPCIÓN:
Como recordaréis empezamos este año dedicando una entrada a la segunda familia de himenópteros más diversa de su orden, al hablar por aquel entonces de los bracónidos.  Pues bien, en esta ocasión me referiré a la familia más diversa de toda la orden Hymenóptera y también una de las más diversas en la clase Insecta es decir, la familia Ichneumonidae.

La familia de estos insectos contiene más especies que todos los grupos de vertebrados juntos.
Debemos tener presente que hasta el momento, se estiman en todo el mundo más de 100.000 especies pertenecientes a esta familia, y más de 35.000 para la región neotropical (Gauld et al., 2002).  Esta prolija familia contiene más especies que todos los grupos de vertebrados juntos (Townes 1971b).  Precisamente por esta diversidad, es por la que prefiero centrarme en insectos concretos, para hablar de una familia tan diversa como esta.  En esta ocasión,  me centraré en un icneumónido de la subfamilia Thryphoninae no muy conocido, y que recientemente me preguntó algún seguidor de este blog sobre él y su aspecto, concretamente el insecto al que me refiero es el Diplazon laetatorius F. protagonista de las siguientes fotos.

Hembra de Diplazon laetatorius

ESPECIE CONTROLADA:
Este insecto cosmopolita es un endoparasitoide, que suele regular poblaciones de larvas de dípteros, coleópteros y lepidópteros (YU et al., 2005). Una vez realizado el acoplamiento entre los imagos, la hembra fecundada inicia la búsqueda de larvas de coleópteros, lepidópteros o algún sírfido para realizar su labor parasitoide, pudiéndose comportar en algunas ocasiones por tanto, como una especie depresora del control biológico de áfidos al poder parasitar a los citados sírfidos.

Detalle de las características patas posteriores con la coloración negra y blanca de Diplazon laetatorius
Una vez "inyectados" subcutáneamente sus huevos, generalmente en la parte posterior del cuerpo de la larva hospedante, eclosionarán en el interior de su futura víctima que mantendrá con vida hasta finalizado su desarrollo.  Es fácil identificar si la larva hospedante ha sido parasitada, puesto que presentará una apariencia más inflada y con una coloración más oscura que las sanas.  Esta se mantendrá con vida en la pupa de su hospedante, hasta que emerja el adulto con aspecto de avispa a través de un orificio ovalado.


BIOLOGÍA:
El adulto tal como podéis ver en la foto, es de coloración general oscura siendo las patas anteriores y medias amarillas y rojizas, en tanto que las posteriores son manchadas en negro y blanco.  Este insecto de pequeño tamaño, que ronda entre los 6,5 a 7 mm. de longitud, posee una una expansión alar de 13 a 14 mm. siendo ligeramente más grandes las hembras que los machos, como suele ser habitual por otra parte en el mundo de los insectos.  Los adultos de estos insectos, no son muy buenos voladores pudiendo ser observados fácilmente si no fuese por su pequeño tamaño y mi incipiente presbicia.

Detalle de sus largas antenas de Diplazon laetatorius no geniculadas.
Podemos observarlos durante los días soleados entre la media mañana y primeras horas de la tarde.  En lo que se refiere a su apareamiento, destacar que el macho se posiciona sobre la hembra quedando ambos con la frente dirigida hacia la misma dirección, este proceso tiene una duración de un minuto aproximadamente, siendo rápidamente interrumpido si los insectos son molestados por algún "paparazzi".


MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA
Este insecto es muy sensible a fitosanitarios y por tanto su manejo es fundamental para contar con su presencia.  En estado adulto le gusta alimentarse entre especies de leguminosas, sobre todo del género de los tréboles (Medicago spp), durante las primeras horas del día.

Medicago spp.
La hembra de este insecto una vez fecundada, deambulará nerviosamente por aquellas especies vegetales donde se encuentren los potenciales hospedantes de su prole.  Por tanto, las crucíferas como la lobularia de las que ya hablamos en anteriores ocasiones, también representa una buena alternativa para conseguir la permanencia de nuestro icneumónido, no por su aporte alimenticio al adulto, sino para el desarrollo de su descendencia. Conviene recordar que esta especie vegetal atraía de forma poderosa a los sírfidos.  En definitiva poner aquellas plantas adventicias o incluso policultivos compatibles, es una opción para atraer nuestra fauna auxiliar.

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jueves, 4 de enero de 2018

FAMILIA BRACONIDAE

DESCRIPCIÓN:
Empezamos el año dedicando esta nueva entrada a una de las familias de insectos conocida como Braconidae, donde la mayoría de las especies que la componen son insectos con una apariencia de avispilla pequeña de hábitos parasitoides.  Es decir, de himenópteros que parasitan y dan muerte a su hospedante antes de alcanzar el estado adulto, a diferencia de otros artrópodos parásitos estrictos. 

Larvas de la mariposa de la col sin parasitar, principal hospedante del bracónido.
Es por ello, que debemos considerar a la gran mayoría de los miembros de esta familia como unos excelentes aliados, ya que mantendrán a raya muchas de las plagas de nuestros cultivos como estas larvas de piéridos de la primera foto.  Esta familia de avispillas, representan por si misma desde un punto de vista taxonómico, la segunda familia de mayor diversidad de la orden Hymenoptera.

Las larvas del Bracónido han salido del cuerpo de la larva y  han formado varios ovillos de aspecto dorado.
El tamaño de estos himenópteros varía desde 1-30 mm, aunque la mayoría de las especies son más bien pequeñas de unos 10 mm aproximadamente (Wharton et al., 1997). La mayor parte de los bracónidos son endoparásitoides koinobiontes, que habitan en casi todos los ecosistemas terrestres y suponen un gran número de especies distintas con diferentes comportaminetos y hábitos.  Es por ello, que nos centraremos en este "post" en un bracónido en particular considerado como la gran pesadilla de la mariposa blanca de la col, concretamente nos referimos al Apanteles glomeratus (L) perteneciente a la subfamilia Microgastrinae, que por su macabra forma de actuar, bien le valdría un papel destacado en un "remake" de la conocida película "Alien, el octavo pasajero".

Aspecto del adulto del Apanteles glomeratus, tras salir de su pupa junto al cadáver de su hospedante.


ESPECIE CONTROLADA:
A nivel general podemos decir que la mayoría de los parasitoides son insectos, generalmente avispillas o mosquitas de pequeño tamaño que atacan a orugas de mariposa, pulgones, larvas de escarabajos, moscas y ocasionalmente hormigas. Sin embargo, las especies que controla el bracónido protagonista de esta entrada, son básicamente lepidópteros del género Pieris spp, donde se ubica nuestra conocidísima mariposa de la col, que como bien sabéis, gusta alimentarse de hojas de crucíferas: coles, mostaza, coliflores, colza, brócolis, rábanos, etc. causando en ocasiones importantes daños.

La oruga de la col engloba a dos especies de mariposas Pieris brassicae L, (que se encuentra en toda la península y baleares) y Piereis rapae L, (que se encuentra además en Canarias), ambas mariposas se comportan en ocasiones como plagas en los cultivos de crucíferas en casi toda Europa.

Larva de la mariposa de la col sobre hoja de Brócoli morado.
Nuestro parasitoide... ¡sabe idiomas!, y es capaz de detectar el mensaje químico que lanza la planta cuando está siendo atacada por el fitófago.  Es precisamente a esta llamada de auxilio que emite la planta a través de sustancias químicas denominadas auxilinas, por la que nuestro bracónido es capaz de conocer la ubicación de la larva de la mariposa ,que le servirá de hospedante a su prole.

Aspecto del adulto de Pieris Brassicae sobre la inflorescencia de la menta.
Las larvas del Apanteles sp construirán inmediatamente tras su salida del hospedante, un capullo de seda dorada que seguirá adherido al cuerpo inerte de su víctima, y que tras pasados unos pocos días emergerán en  forma de adultos alados.

Pupa de la mariposa de la col antes de su metamorfosis al librarse de este parasitoide que actúa sólo en estado larvario.


BIOLOGÍA:
La mayoría de hembras de avispas parasitoides, incluyendo los bracónidos, inyectan veneno a sus hospedadores para paralizarlos de forma temporal (koinobiosis) o permanente (idiobiosis). Posteriormente, éstas depositan sus huevos, fuera del insecto o dentro (endoparasitoides), tal como ocurre con el nuestra protagonista.

Desembarco de la tripulación alieníjena del cuerpo inerte de la larva de la Pieris spp.
En el momento que la hembra de Apanteles sp advierte la presencia de la larva de la mariposa, es cuando esta, inyectará un paquete de huevos (hasta unos 100) en puntos no vitales de su hospedante, para que su prole se vaya desarrollando en su interior hasta alcanzar un tamaño óptimo para salir del cuerpo de su víctima.  Es precisamente en ese momento, cuando devoran los ganglios cervicales del hospedante y salen al exterior provocándole consecuentemente una muerte agónica, y prepupando inmediatamente después de su salida, tras tejer sus característicos ovillos dorados donde tendrán lugar su rápida metamorfosis tal como decíamos anteriormente.

Imagos de Apanteles glomeratus
Detalle de las alas del Apanteles glomeratus










MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
El dedicar en nuestro agroecosistema diferentes plantas donde puedan refugiarse nuestra protagonista es fundamental.  Las plantas pertenecientes a familias de las Umbelíferas y las Compuestas son las mejores hospedantes.  También crucíferas como la mostaza silvestre (Brassica campestris), aumentará la eficiencia y actividad de nuestro aliado.

Larva de la mariposa de la col parasitada por bracónido sobre cítrico.
Debemos recordar que una vez detectemos la mariposa de la col, no conviene realizar tratamientos de forma sistemática sin haber realizado antes, un seguimiento de los niveles de plaga existente y valorar los niveles de control natural de la misma. Puesto que si  observamos estos ovillos dorados adheridos a alguna de las larvas de la mariposa, denotará la presencia y actuación de nuestro auxiliar. Por tanto, en el supuesto que hagamos un tratamiento indiscriminado, mataremos no sólo a la plaga sino también a nuestro aliado, dejándonos sin defensa ante potenciales desequilibrios futuros.

Larva de Pieris sp aún con vida mientras siguen saliendo de su cuerpo bracónidos.
Además, debemos tener presente que nuestro aliado no ovopositará sobre todas las larvas de Pieris spp que encuentren a su paso, ya que espaciará y priorizará su labor parisitaria para asegurar la alimentación a sus próximas generaciones. Por ello los efectos visibles no son espectaculares, pero no pensemos que no está actuando, porque sí la está haciendo de una forma selectiva y deliberada.

El aspecto parduzco de la larva de mariposa, nos advierte que se encuentra parasitada.
Como método práctico para valorar el grado de actividad de nuestro auxiliar, permitirme contaros a través de un ejemplo de un cultivo como la col, lo que suelo hacer .  En el inicio del cultivo, suelo mirar el envés de las hojas que es precisamente el lugar donde hace la puesta la mariposa de la col, y voy contando el número de coles donde he encontrado larvas de mariposas parasitadas.  Si el número de coles donde encuentro pistas del parasitoide es inferior a 1 entre 15 coles, significará que la regulación biológica no es suficiente y será recomendable hacer un tratamiento con Bacillus thuringiensis.  En este caso, recomiendo esperar para aplicar el tratamiento hasta la puesta del sol, diluyendo preferiblemente nuestro entomopatógeno en agua destilada.  Se puede añadir algo de azúcar (0,5-1%) como atrayente alimenticio y/o resina de pino para que actúe de filtro de los rayos ultravioletas, con objeto de que aguante más nuestro preparado que es bastante fotosensible.

Sin embargo, si encontramos un número de coles superior a 1/15, significará que el auxiliar está controlando la plaga y por tanto, no realizaré ningún tratamiento.  Tenemos que tener presente que en agroecología, no debemos  alarmarnos al observar un número pequeño de larvas de Pieris spp, ya que estas son necesarias para  asegurar la supervivencia de nuestro auxiliar, consiguiendo mantener el umbral de plaga al mínimo, si conseguimos que nuestro aliado se quede en nuestro agroecosistema todo su ciclo vital.
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miércoles, 22 de noviembre de 2017

FAMILIA CHRYSOPIDAE

DESCRIPCIÓN:
A continuación, presentamos una de las familias de insectos más estudiadas para la regulación biológica de plagas, ya que sus larvas actúan como excelentes depredadores de muchos "enemigos" de nuestros cultivos. Se trata de un grupo de insectos cosmopolitas y muy resistentes a los cambios ambientales que denominamos popularmente crisopas, tanto es así, que no podemos considerarlos como bioindicadores adecuados, puesto podemos encontrarlos tanto en un huerto ecológico, como en un cultivo intensivo como el algodón dada la rusticidad y resistencia de estos insectos.

Cortejo de crisópidos adultos.
Se han descrito unas 1.200 spp en 86 géneros distintos, donde prácticamente en una amplia mayoría es la larva de estos insectos la que actúa en exclusiva como excelente aliado, al depredar activamente a muchas de nuestras plagas.

ESPECIE CONTROLADA:
Las larvas de nuestra protagonista de hoy, son las encargadas de devorar ávidamente plagas como pulgones, trips, moscas blancas, ácaros, cochinillas, larvas de polillas o de escarabajos, así como las puestas de todos los anteriores. Resultan por tanto excelentes depredadores que dada su debilidad hacia los pulgones, en algunos lugares son conocidas como los "lobos de los áfidos".

Larva de crisopa.
BIOLOGÍA.
Las hembras de estos insectos pondrán huevos por lo general una vez al mes, cerca de las fuentes de alimento donde eclosionarán en apenas 4 ó 5 días.  Estos huevos se caracterizan por estar unidos a una hoja o cualquier sustrato, a través de un pedúnculo a modo de hilo que lo separa del citado sustrato,  pudiéndose encontrar sólos o agrupados en varios ramilletes dependiendo de la especie.  De estos huevos saldrán las larvas no voladoras, las cuales poseerán unas desproporcionadas mandíbulas que usarán para su labor depredatoria. 

Típica puesta de crisopa en forma de pedúnculo.
Además de estar armas letales, poseen un carácter agresivo cuando se les molesta, llegando a poder expulsar un líquido amarillo y maloliente, que a buen seguro disuadirá a su posible depredador.  Al terminar su fase larvaria, estás formarán un capullo de seda y ovalado hasta pupar, durante unos 15 días, o incluso durante todo el invierno dependiendo de la especie.  En otras sin embargo,el insecto podrá pasar el invierno estado adulto (imago) con un característico par de alas donde la nerviación de las mismas, está altamente diferenciada.  Téngase en cuenta que esta familia pertenece a la Orden neuróptera que como sabéis significa "alas con nervios".

Alas plegadas en forma de tejado típicas de los neurópteros.
Las crisopas son especialmente activas de noche, poseyendo órganos especiales que les permiten oír bastante bien, esto es útil para el propio apareamiento ya que utilizan ultrasonidos para comunicarse, al igual que también lo usan para esquivar a posibles depredadores como los murciélagos, cerrando sus alas y dejándose caer cuando detectan su sonar.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:

Detalle de las mandíbulas del crisópido.
Debemos tener presente que los adultos de esta especie se alimentarán de polen y néctar, siendo por tanto la estrategia escalonada de la floración, una de las herramientas que debemos considerar para su permanencia.  
Detalle de los nervios marcados de las alas del adulto.


Se ha comprobado que las crisopas sienten predilección por las plantas pertenecientes a la familia de las umbelíferas y las compuestas, debido a la gran cantidad de polen que producen, luego contar con setos y/o policultivos de estas familias es más que una buena elección.  Nuestro hotel de insectos para aquellas especies de crisopas que pasan el invierno en estado adulto, es también una buena opción.

Puesta de crisopa en racimo sobre cítrico.
Puesta de crisopa solitaria sobre equinácea.
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martes, 1 de agosto de 2017

FAMILIA ALLECULIDAE

DESCRIPCIÓN: Familia Alleculidae.
Esta entrada la dedicaremos a una de las familias de escarabajos de aspecto alargado y bastante común en nuestra zona mediterránea. Me refiero a los llamados alecúlidos, considerados como excelentes polinizadores por sus hábitos florales.  Esta familia de coleópteros, se incluyen actualmente dentro de la de la superfamilia tenebrionoidea que engloba a su vez familias de escarabajos tan dispares como la Carabidae y la Curculionidae.

Detalle de Heliotaurus cf. ruficollis sobre jara.
Sin embargo, la familia protagonista de esta entrada se caracteriza principalmente por su excelente labor como polinizador, siendo fácilmente diferenciable del resto de familias por las uñas tarsales pectinadas y sus antenas filiformes de sus individuos.  Los cuales, poseen un tegumento brillante y glabro por la zona dorsal y ligeramente pubescente por la ventral, donde su cabeza más larga que ancha es una peculiaridad más que utilizaremos para su identificación.  Estas características me permitieron clasificar al insecto que mostramos en las fotos como del género Heliotaurus, y más concretamente como la especie Heliotaurus cf. ruficollis.

Su aspecto rojizo y negro es típico de los representantes de esta familia, aunque también
podemos encontrarlos completamente amarillos perteneciente en estos casos al género Cteniopus sp.
ESPECIE CONTROLADA:
Su larva puede alimentarse en suelo de moho, por lo que su mera presencia actúa como excelente bioindicador advirtiéndonos de un posible problema de hongos en nuestro agroecosistema.  Sin embargo, su principal aportación es cuando llega al estado de imago, por su incansable labor polinizadora.

El adulto se alimenta de polen y néctar principalmente.
BIOLOGÍA:
Tal como adelantaba, sus larvas viven entre la madera muerta en descomposición cubierta de hongos entre la hojarasca del suelo, alimentándose de restos vegetales y del micelio de estos hongos donde pasarán su estadío pupal para que a finales de verano emerjan alcanzando su edad adulta.

Las asteráceas o compuestas son una de las familias vegetales preferidas por este insecto.

La mayoría de estos escarabajos poseen hábitos diurnos, acudiendo a las flores para alimentarse de néctar y polen.  En nuestro país los géneros florícolas más frecuentes son Cteniopus sp y el Heliotaurus sp, tal como decía con anterioridad y que podemos apreciar en la foto.

Detalle de las antenas filiformes.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
Presentan hábitos de visitar flores de familias muy variadas como: compuestas, euforbiáceos, borragináceas, Cistáceas y umbilíferas.

Los cardos también suponen una fuente de polen y néctar muy interesante para estos y otros polinizadores.

Luego todo lo que sea fomentar este tipo de flores, bien a través del propio cultivo a implantar o intercalar como policultivo en nuestro agroecosistema , así como en cualquier tipo de cubierta o seto, es una buena idea.  Es por ello que no es raro observarlos entre los linderos de los caminos, dehesas, o taludes de carreteras donde florecen las plantas de forma espontánea.

Sus uñas tarsales pectinadas, hacen a los alecúlidos diferenciable del resto de familias de los tenebrónidos.
La Phacelia tanacetifolia es una de las plantas melíferas más importantes a la que se encuentra especialmente atraído este insecto, por la cantidad de polen y néctar que produce esta planta y a la que dedicaremos una entrada monográfica en próximas entradas, siendo su siembra en pequeñas concentraciones una muy buena idea para nuestros polinizadores.
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martes, 18 de julio de 2017

FAMILIA MYRMELEONTIDAE

DESCRIPCIÓN: (Fam. Myrmeleontidae).
Esta familia de neurópteros, la presentaré en este "post" a través de un insecto conocido desde la antigüedad, y que bien merece su inclusión en nuestra particular lista de Fauna Auxiliar por distintos motivos como ya veremos.  Su aspecto tal como podemos comprobar en las fotos, nos recuerdan a los caballitos del diablo o a las propias libélulas. Sin embargo, nada tienen que ver con estos paleópteros que no poseen antenas, y cuyo pliegue de alas es totalmente distinto al de nuestra protagonista de hoy.
Característica de las antenas en forma de mazas, y el pliegue de alas en forma de tejado típico de los neurópteros.
Me refiero a la llamada hormiga león, que debe su nombre a la voracidad que presentan sus larvas frente a las hormigas, principales víctimas en esta fase larvaria.

En estado adulto poseen una cabeza más ancha que el pronoto, donde con sus ojos grandes y conspicuos y unas antenas terminadas en maza, nada tienen que ver con el aspecto de su larva menos llamativa y común en nuestras observaciones, y que es precisamente la que realiza la labor depredatoria.

ESPECIE CONTROLADA: Este interesante insecto de aspecto totalmente distinto de imago que de larva, es precisamente en su fase larvaria tal como decía, cuando se alimenta de otros insectos del suelo, para lo cual se vale de una técnica muy depurada como veremos a continuación.
Detalle de las protuberancias del macho que posee unos órganos
sexuales prensiles que recuerdan a las pinzas de las tijeretas.
El motivo de que la mayoría de sus presas las compongan las hormigas, es más bien por su abundancia que por su especialidad, ya que pueden depredar en suelo todo aquello que caiga en su particular trampa de arena.

Esta larva que se activa al atardecer, posee potentes piezas bucales denticuladas y curvas, con las que sujetan y dan muerte a sus presas.  Para lo cual, se valen de la construcción de un pequeño embudo de arena, desde donde se precipitarán sus potenciales víctimas.  Es precisamente en el ojo del embudo, donde se colocará la larva que esperará pacientemente al paso de cualquier artrópodo incauto. No obstante, esta técnica de caza lejos de ser meramente pasiva, es complementada con la proactividad de la propia larva, que desde el centro del embudo arrojará granos de arena a sus potenciales presas al menor atisbo de actividad, para que terminen precipitándose hacia el centro del embudo donde les esperará una muerte segura.
Aspecto de la larva de la hormiga león.
donde se puede apreciar las mandíbulas
grandes denticuladas y curvas.

Esta larva rolliza de un centímetro de longitud, permanecerá en estado larvario durante dos o tres años. Y es durante el verano, cuando la larva crecerá y tejerá al fín un capullo esférico de seda blanca, de donde emergerá el adulto al caer la noche.

Myrmeleon sp..Con las alas extendidas nos recuerdan a los odonatos.
BIOLOGÍA:
Los adultos salen desde finales de primavera a finales de verano, para poner sus huevos en el suelo preferiblemente arenosos, de manera solitaria o en pequeños grupos dependiendo de la especie. Aunque también existen especies que viven en troncos, en el suelo o entre la hojarasca.  El vuelo del adulto es torpe poseyendo la característica de los miembros de la orden neuróptera, que no es otra que su forma de plegar sus alas en forma de tejado. La vida del adulto es efímera y se alimenta de néctar e incluso de pequeños insectos, aunque no está muy estudiada.

El adulto poseen un vuelo torpe, y una vida efímera, al contrario que su larva que puede vivir 2 años en estado larvario.
MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
Dado que estos insectos realizan una gran parte de su vida en suelo, es fundamental el manejo de este, prefiriendo suelos arenosos y poco alterados donde construirán su particular trampa embudo.
Preferentemente se ubican en zonas resguardadas cerca de árboles, setos o incluso cerca de las edificaciones.

Su mimetismo con el medio las hace casi invisibles.
Conocer su labor depredatoria, así como sus lugares preferidos de puesta, son fundamentales para poder respetarlos y fomentar su presencia en nuestro agroecosistema.  Luego si poseemos suelos arenosos y fomentamos el uso de setos, plantas banco o reservorio, seguramente contaremos con la presencia de estos inestimables aliados.
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miércoles, 4 de enero de 2017

FAMILIA MUTILLIDAE

DESCRIPCIÓN: (Fam. Mutillidae).
Comenzamos el nuevo año con la esperanza de poder realizar algunos de los planes que venimos reiterando año tras año, en esa lista interminable de propósitos que siempre acabamos relegando por falta de tiempo.  Así que...con ánimo y constancia, seguro que este año toca culminarlos con éxito.  Pues lo dicho, comenzamos con una nueva entrada en este blog deseándoos lo mejor a todos los seguidores de Fauna Auxiliar. Este post lo he dedicado a la familia Mutillidae, ya que mis hijos recientemente me capturaron uno de sus miembros conocido como hormiga de terciopelo o panda, a la que por cierto nunca había tenido la oportunidad de ver "in situ" ni fotografiar hasta ahora.  Así que  nuestra protagonista de hoy tanto por esquiva e insólita, ya bien merecía la pena incluirla en nuestra particular lista de fauna auxiliar, además de los beneficios que pueden redundar a nuestro agroecosistema como ectoparásito, como veremos ahora.

Su apariencia áptera la hace fácilmente confundible con una hormiga, aunque se trata de una avispa.
Sin embargo, pese a su nombre común "hormiga de terciopelo u hormiga panda" en realidad no es una hormiga, se trata de una avispa sin alas (áptera).  La confusión con las hormigas, es típica de los miembros de la familia de los mutílidos ya que en muchas de sus especies, las hembras son ápteras y presentan una pilosidad abundante plateada, a veces con manchas en la cabeza o en el gastro, lo que las hace especialmente llamativas. Es precisamente su ausencia de alas y su rápido movimiento en el suelo, las que las llevan a confundirlas con sus parientas lejanas las hormigas.

Hembra  de Dasylabris sp. Su exuberante pilosidad argéntea la hace característica.

ESPECIE CONTROLADA:
Los Mutílidos son individuos ectoparasitoides de otros insectos como: mariposas, escarabajos, abejas o moscas y que por tanto, su presencia resulta más que interesante mantener en nuestro agroecosistema para la regulación de estas poblaciones, que a menudo se comportan como potenciales plagas.  Además se trata de una especie muy rara de observar y endémica, tal como se indica en la obra denominada "Himenópteros. Generalidades y Fauna Andaluza" de (F. Javier Ortiz-Sánchez, Octavio Jiménez Robles y José Alberto Tinaut Ranera). En dicha obra, se indica la escasez de datos sobre su distribución geográfica en Andalucía, conociéndose únicamente en escasas localidades del poniente almeriense y que, por tanto, son consideradas hasta el momento endémicas. Tal es el caso de: Physetopoda mendizabali (Suárez, 1956), descrita de La Cañada y Gérgal (Almería), y entre alguna otra localidad de Córdoba. Pues bien, ahora podemos afirmar que este ejemplar del género Dasylabris sp. ha sido encontrado y fotografiado en Carmona (Sevilla), lo que ponemos en conocimiento a través de la presente entrada, a quien le interese el seguimiento de la presencia geográfica de estos mutílidos en nuestra Comunidad Autónoma.

Hembra áptera de "Hormiga terciopelo" cuya vida la hace totalmente en suelo.
BIOLOGÍA:
Como decía la hembra carece de alas, pero sin embargo existe un dimorfismo sexual importante, donde el macho es alado y algo más oscuro en el abdomen, por lo que no siempre es fácil asociarlos a su pareja.  La alimentación del imago es principalmente a base de néctar, dividiendo su actividades de recolección entre la noche y el día, siendo las hembras por las mañanas las más activas, mientras que por las noches son los machos al parecer los más fáciles de ver por su actividad.  Las hembras como ectoparásitos que son, suelen depositar sus huevos cerca de las larvas de otras avispas, mariposas, etc, tal como decíamos.  Una vez eclosionada la larva de mutílido, se introducirá en el cuerpo de su huésped para ir alimentándose poco a poco de su cuerpo, sin tocar sus órganos vitales, hasta que se encuentre lo suficientemente desarrollada.   En este sentido, permitirme parafrasear a todo un Charles Darwin cuando dijo: “No puedo persuadirme de que un Dios benéfico y omnipotente habría creado a propósito avispas parásitas con la intención expresa de que se alimenten dentro de los cuerpos vivos de las orugas

Aunque es una avispa, la hembra carece de alas.
Según parece, la picada de estas avispas es bastante dolorosa por lo que le dije a mi hijo de 6 años que tomara precauciones en próximas escaramuzas, comentándole que sus colores llamativos advierten del peligro.  Tal como dice su madre... ¡estoy convirtiendo a mi progenie en verdaderos "friquis" de los bichos!.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
En cuanto a las medidas para favorecer su permanencia, y debido a que toda la actividad de la hembra la realiza en el suelo, recomendamos todo aquello que pueda redundar en no perturbar mucho el sustrato.  Desaconsejando el labrado en exceso, así como el pase continuado de maquinaria pesada.

Detalle del abdomen bicolor de la Dasylabris sp
En este sentido, y como venimos recomendando en varias entradas, el dedicar algún grupo de piedras o rocódromo en nuestra parcela a modo de reservorio, permitirá que muchos de nuestros aliados de suelo como cantáridos, carábidos, estafilinos, lampíridos, mutílidos y un largo etcétera, puedan desarrollarse completamente en nuestro agroecosistema sin necesidad de emigrar, y por ende, se encontrarán a mano por si se requiriese su presencia ante la aparición de cualquier desequilibrio o amenaza de plaga.

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viernes, 16 de diciembre de 2016

FAM. MELIÁCEAS

Melia azadirachta.

DESCRIPCIÓN:
En la entrada que nos ocupa hoy, se presenta una de las familias de plantas con gran eficacia insecticida y que podemos considerar como una aliada más para nuestro agroecosistema, incorporándose a nuestra particular lista de este blog.  Debemos tener presente que algunas especies de esta familia contribuirán a la regulación de insectos dañinos para nuestros cultivos.  Me refiero a la familia de las Meliáceas, donde existen especies como el árbol del Neem, (Azadirachta índica) o el propio árbol del paraíso (Melia azadirachta), ambos con una gran concentración de azadirachtina responsable en último extremo de la merma de poblaciones de fitófagos, y que podemos encontrar en nuestra zona mediterránea de forma recurrente en los parques y jardines de nuestra ciudad, a pesar ser oriundos de Asia.

Detalle  del fruto en drupa de Melia azadirachta 

No suelo ser partidario de dar recetas, ya que la filosofía de este blog es alcanzar el "equilibrio" necesario para conseguir una regulación biológica con la menor intervención humana directa, aportando la asociaciones de plantas y fauna necesaria que pueda contribuir al citado "equilibrio".  Pero bien es cierto, que en los primeros años cuando nos iniciamos a un manejo agroecológico en una parcela que provine de inercias más o menos intensivistas derivadas de una agricultura convencional, es cuando mayor problemas de plagas y/o enfermedades podemos tener. Estos problemas serán más o  menos gravosos en función del grado de intensificación que hubiese tenido el suelo con anterioridad, y es precisamente en estos momentos, cuando podemos necesitar la aportación de estos extractos de plantas a modo de ayuda transitoria.

Melia azadirachta en flor, donde se obsevan frutos aún del año anterior.

Para ello, plantearemos como segundo objetivo de esta entrada, algunas preparaciones "caseras" que nos permitan extraer de forma eficaz la materia activa de esta planta de forma autónoma, para su utilización como alternativas a insecticidas sintéticos y/o productos comerciales.

RECOMENDACIONES PARA SU MANTENIMIENTO:
Los principios activos de esta familia, así de otras como las rutáceas con capacidad biocida, se engloban en los denominados metabolitos secundarios llamados terpenos, responsables de las propiedades insecticidas y de la defensa propia de la planta, recayendo este efecto insecticida en la ya mencionada materia activa (azadirachtina).

Estos árboles en nuestras latitudes, florecen entre mediados y finales de primavera, poseyendo pequeñas flores pentámeras de color lila, color por los que también son conocidos estos árboles de manera popular.  Dichas flores agrupadas en panículas terminales de hasta 20 cm de largo, poseen un intenso aroma característico que la hace perceptible desde gran distancia.  En cuanto a su fruto, es una drupa de 1 cm de diámetro de forma globosa y de color amarillo pálido, que se ve aclarado conforme avanza el tiempo hasta su caída ya en la próxima primavera.  Este fruto posee en su interior entre 3 y 5 semillas donde se encuentra la mayor concentración de azadiractina, siendo esta todavía más abundante en la Azadirachta índica que en la propia Melia azadirachta. Estos árboles de hoja caduca son resistentes a la sequía, tolerando relativamente bien las heladas suaves y los veranos cálidos, así como a cualquier tipo de suelo.  Por lo que se dan muy bien en nuestra zona mediterránea, creciendo con rapidez y reproduciéndose con facilidad por semilla o esqueje.

El fruto en otoño e invierno queda a la vista tras la caída de la hoja.

RELACIÓN PLANTA-ARTRÓPODOS
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Este árbol respetado por la  mayoría de fitófagos por su alta concentración en azadirachtina, puede resultar de utilidad para combatir plagas de lepidópteros (noctúrnidos principalmente), homópteros (como la mosca blanca) y algunos dípteros entre otras órdenes de insectos que suelen comportarse como plagas en nuestros cultivos.  La azadirachtina puede actuar en función del insecto; como inhibidor de la alimentación, como regulador del crecimiento o como repelente y/o confusor del fitófago.  Además, esta materia activa está autorizada para su utilización en agricultura ecológica tal como recoge el propio Reglamento (CE) Nº 889/2008 de la Comisión de 5 de septiembre de 2008 por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento (CE) n o 834/2007 del Consejo sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos, con respecto a la producción ecológica, su etiquetado y su control, en su anexo II (Plaguicidas y productos fitosanitarios mencionados en el artículo 5, apdo. 1).

Es un árbol habitual en parques y jardines de nuestra Comunidad.

APLICACIONES PARA EL AGROECOSISTEMA
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Mantener niveles de plagas agrícolas por debajo del umbral de daño económico es un reto constante para la agricultura ecológica.  Un concepto que choca frontalmente con la agricultura convencional, ya que el dedicar un reducto de plago en tu agroecosistema, no dejar de ser chocante para un agricultor convencional que tiene interiorizado la erradicación total de la plaga.  Sin embargo, sin plagas no hay auxiliares y por tanto, el concepto de regulación biológica todavía toma más sentido. A partir de la necesidad por encontrar una nueva alternativa natural para el control de insectos plagas y reemplazar así los pesticidas sintéticos, se comienzan a desarrollar los insecticidas bioracionales en busca de una seguridad para el medio ambiente, los propios auxiliares y una eficiente respuesta agronómica.

Detalle del típico fruto en ramilletes de la Melia azadirachta

Foto tomada en Carmona (Sevilla)
Las preparaciones que se aconsejan a continuación, son aproximadas, sin embargo, debemos tener presente que una vez realizado el preparado debemos usarlo en un plazo que no debe superar los 48 horas, pues se degrada con facilidad principalmente debido a la luz perdiendo su eficacia.  Es por ello, que se recomienda también realizar las aplicaciones a la caída de la tarde o al alba cuando la luz del sol es menos intensa, teniendo una durabilidad el tratamiento en planta (si no llueve) de una semana.  A este respecto también tenemos que conocer que estos preparados no tienen la acción fulminante de insecticidas sintéticos, por lo que la población de insectos no disminuye rápidamente, pero sí que irán menguando durante la semana de acción del producto de manera paulatina.

PREPARADO CASERO Y APLICACIÓN RECOMENDADA.
Triturar los frutos a tamaño de un 1mm (aproximadamente) un kilogramo de frutos maduros de árbol del paraíso o árbol del Neem. Rompiendo la semilla en su trituración, pues son en ellas donde se encuentran la mayor concentración de la materia activa.  Una vez bien triturada poner a macerar el resultado en 4 litros de agua a temperatura ambiente durante una noche evitando la luz directa (tapar con un paño).  Posteriormente podemos filtrar con un colador y el líquido resultante diluirlo en 2 litros de agua por cada litro de "producto".  Una vez diluido está listo para utilizarse en una mochila o pulverizador hasta mojar completamente el cultivo afectado por la plaga.  Como dosis recomendada podemos decir que para cultivos hortícolas con unos 0,1 litro/m2, sería la dosis adecuada, y en frutales unos 3 litros de productos darían para cubrir unos 5 árboles.  Esta preparación se puede también hacer utilizando en vez de agua, algún disolvente orgánico como el alcohol etílico 95%, consiguiendo así aumentar la concentración de azadirachtina extraída del triturado.

Al comenzar la primavera todavía permanecen frutos del año anterior.

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