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miércoles, 22 de noviembre de 2017

FAMILIA CHRYSOPIDAE

DESCRIPCIÓN:
A continuación, presentamos una de las familias de insectos más estudiadas para la regulación biológica de plagas, ya que sus larvas actúan como excelentes depredadores de muchos "enemigos" de nuestros cultivos. Se trata de un grupo de insectos cosmopolitas y muy resistentes a los cambios ambientales que denominamos popularmente crisopas, tanto es así, que no podemos considerarlos como bioindicadores adecuados, puesto podemos encontrarlos tanto en un huerto ecológico, como en un cultivo intensivo como el algodón dada la rusticidad y resistencia de estos insectos.

Cortejo de crisópidos adultos.
Se han descrito unas 1.200 spp en 86 géneros distintos, donde prácticamente en una amplia mayoría es la larva de estos insectos la que actúa en exclusiva como excelente aliado, al depredar activamente a muchas de nuestras plagas.

ESPECIE CONTROLADA:
Las larvas de nuestra protagonista de hoy, son las encargadas de devorar ávidamente plagas como pulgones, trips, moscas blancas, ácaros, cochinillas, larvas de polillas o de escarabajos, así como las puestas de todos los anteriores. Resultan por tanto excelentes depredadores que dada su debilidad hacia los pulgones, en algunos lugares son conocidas como los "lobos de los áfidos".

Larva de crisopa.
BIOLOGÍA.
Las hembras de estos insectos pondrán huevos por lo general una vez al mes, cerca de las fuentes de alimento donde eclosionarán en apenas 4 ó 5 días.  Estos huevos se caracterizan por estar unidos a una hoja o cualquier sustrato, a través de un pedúnculo a modo de hilo que lo separa del citado sustrato,  pudiéndose encontrar sólos o agrupados en varios ramilletes dependiendo de la especie.  De estos huevos saldrán las larvas no voladoras, las cuales poseerán unas desproporcionadas mandíbulas que usarán para su labor depredatoria. 

Típica puesta de crisopa en forma de pedúnculo.
Además de estar armas letales, poseen un carácter agresivo cuando se les molesta, llegando a poder expulsar un líquido amarillo y maloliente, que a buen seguro disuadirá a su posible depredador.  Al terminar su fase larvaria, estás formarán un capullo de seda y ovalado hasta pupar, durante unos 15 días, o incluso durante todo el invierno dependiendo de la especie.  En otras sin embargo,el insecto podrá pasar el invierno estado adulto (imago) con un característico par de alas donde la nerviación de las mismas, está altamente diferenciada.  Téngase en cuenta que esta familia pertenece a la Orden neuróptera que como sabéis significa "alas con nervios".

Alas plegadas en forma de tejado típicas de los neurópteros.
Las crisopas son especialmente activas de noche, poseyendo órganos especiales que les permiten oír bastante bien, esto es útil para el propio apareamiento ya que utilizan ultrasonidos para comunicarse, al igual que también lo usan para esquivar a posibles depredadores como los murciélagos, cerrando sus alas y dejándose caer cuando detectan su sonar.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:

Detalle de las mandíbulas del crisópido.
Debemos tener presente que los adultos de esta especie se alimentarán de polen y néctar, siendo por tanto la estrategia escalonada de la floración, una de las herramientas que debemos considerar para su permanencia.  
Detalle de los nervios marcados de las alas del adulto.


Se ha comprobado que las crisopas sienten predilección por las plantas pertenecientes a la familia de las umbelíferas y las compuestas, debido a la gran cantidad de polen que producen, luego contar con setos y/o policultivos de estas familias es más que una buena elección.  Nuestro hotel de insectos para aquellas especies de crisopas que pasan el invierno en estado adulto, es también una buena opción.

Puesta de crisopa en racimo sobre cítrico.
Puesta de crisopa solitaria sobre equinácea.

martes, 1 de agosto de 2017

FAMILIA ALLECULIDAE

DESCRIPCIÓN: Familia Alleculidae.
Esta entrada la dedicaremos a una de las familias de escarabajos de aspecto alargado y bastante común en nuestra zona mediterránea. Me refiero a los llamados alecúlidos, considerados como excelentes polinizadores por sus hábitos florales.  Esta familia de coleópteros, se incluyen actualmente dentro de la de la superfamilia tenebrionoidea que engloba a su vez familias de escarabajos tan dispares como la Carabidae y la Curculionidae.

Detalle de Heliotaurus cf. ruficollis sobre jara.
Sin embargo, la familia protagonista de esta entrada se caracteriza principalmente por su excelente labor como polinizador, siendo fácilmente diferenciable del resto de familias por las uñas tarsales pectinadas y sus antenas filiformes de sus individuos.  Los cuales, poseen un tegumento brillante y glabro por la zona dorsal y ligeramente pubescente por la ventral, donde su cabeza más larga que ancha es una peculiaridad más que utilizaremos para su identificación.  Estas características me permitieron clasificar al insecto que mostramos en las fotos como del género Heliotaurus, y más concretamente como la especie Heliotaurus cf. ruficollis.

Su aspecto rojizo y negro es típico de los representantes de esta familia, aunque también
podemos encontrarlos completamente amarillos perteneciente en estos casos al género Cteniopus sp.
ESPECIE CONTROLADA:
Su larva puede alimentarse en suelo de moho, por lo que su mera presencia actúa como excelente bioindicador advirtiéndonos de un posible problema de hongos en nuestro agroecosistema.  Sin embargo, su principal aportación es cuando llega al estado de imago, por su incansable labor polinizadora.

El adulto se alimenta de polen y néctar principalmente.
BIOLOGÍA:
Tal como adelantaba, sus larvas viven entre la madera muerta en descomposición cubierta de hongos entre la hojarasca del suelo, alimentándose de restos vegetales y del micelio de estos hongos donde pasarán su estadío pupal para que a finales de verano emerjan alcanzando su edad adulta.

Las asteráceas o compuestas son una de las familias vegetales preferidas por este insecto.

La mayoría de estos escarabajos poseen hábitos diurnos, acudiendo a las flores para alimentarse de néctar y polen.  En nuestro país los géneros florícolas más frecuentes son Cteniopus sp y el Heliotaurus sp, tal como decía con anterioridad y que podemos apreciar en la foto.

Detalle de las antenas filiformes.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
Presentan hábitos de visitar flores de familias muy variadas como: compuestas, euforbiáceos, borragináceas, Cistáceas y umbilíferas.

Los cardos también suponen una fuente de polen y néctar muy interesante para estos y otros polinizadores.

Luego todo lo que sea fomentar este tipo de flores, bien a través del propio cultivo a implantar o intercalar como policultivo en nuestro agroecosistema , así como en cualquier tipo de cubierta o seto, es una buena idea.  Es por ello que no es raro observarlos entre los linderos de los caminos, dehesas, o taludes de carreteras donde florecen las plantas de forma espontánea.

Sus uñas tarsales pectinadas, hacen a los alecúlidos diferenciable del resto de familias de los tenebrónidos.
La Phacelia tanacetifolia es una de las plantas melíferas más importantes a la que se encuentra especialmente atraído este insecto, por la cantidad de polen y néctar que produce esta planta y a la que dedicaremos una entrada monográfica en próximas entradas, siendo su siembra en pequeñas concentraciones una muy buena idea para nuestros polinizadores.

martes, 18 de julio de 2017

FAMILIA MYRMELEONTIDAE

DESCRIPCIÓN: (Fam. Myrmeleontidae).
Esta familia de neurópteros, la presentaré en este "post" a través de un insecto conocido desde la antigüedad, y que bien merece su inclusión en nuestra particular lista de Fauna Auxiliar por distintos motivos como ya veremos.  Su aspecto tal como podemos comprobar en las fotos, nos recuerdan a los caballitos del diablo o a las propias libélulas. Sin embargo, nada tienen que ver con estos paleópteros que no poseen antenas, y cuyo pliegue de alas es totalmente distinto al de nuestra protagonista de hoy.
Característica de las antenas en forma de mazas, y el pliegue de alas en forma de tejado típico de los neurópteros.
Me refiero a la llamada hormiga león, que debe su nombre a la voracidad que presentan sus larvas frente a las hormigas, principales víctimas en esta fase larvaria.

En estado adulto poseen una cabeza más ancha que el pronoto, donde con sus ojos grandes y conspicuos y unas antenas terminadas en maza, nada tienen que ver con el aspecto de su larva menos llamativa y común en nuestras observaciones, y que es precisamente la que realiza la labor depredatoria.

ESPECIE CONTROLADA: Este interesante insecto de aspecto totalmente distinto de imago que de larva, es precisamente en su fase larvaria tal como decía, cuando se alimenta de otros insectos del suelo, para lo cual se vale de una técnica muy depurada como veremos a continuación.
Detalle de las protuberancias del macho que posee unos órganos
sexuales prensiles que recuerdan a las pinzas de las tijeretas.
El motivo de que la mayoría de sus presas las compongan las hormigas, es más bien por su abundancia que por su especialidad, ya que pueden depredar en suelo todo aquello que caiga en su particular trampa de arena.

Esta larva que se activa al atardecer, posee potentes piezas bucales denticuladas y curvas, con las que sujetan y dan muerte a sus presas.  Para lo cual, se valen de la construcción de un pequeño embudo de arena, desde donde se precipitarán sus potenciales víctimas.  Es precisamente en el ojo del embudo, donde se colocará la larva que esperará pacientemente al paso de cualquier artrópodo incauto. No obstante, esta técnica de caza lejos de ser meramente pasiva, es complementada con la proactividad de la propia larva, que desde el centro del embudo arrojará granos de arena a sus potenciales presas al menor atisbo de actividad, para que terminen precipitándose hacia el centro del embudo donde les esperará una muerte segura.
Aspecto de la larva de la hormiga león.
donde se puede apreciar las mandíbulas
grandes denticuladas y curvas.

Esta larva rolliza de un centímetro de longitud, permanecerá en estado larvario durante dos o tres años. Y es durante el verano, cuando la larva crecerá y tejerá al fín un capullo esférico de seda blanca, de donde emergerá el adulto al caer la noche.

Myrmeleon sp..Con las alas extendidas nos recuerdan a los odonatos.
BIOLOGÍA:
Los adultos salen desde finales de primavera a finales de verano, para poner sus huevos en el suelo preferiblemente arenosos, de manera solitaria o en pequeños grupos dependiendo de la especie. Aunque también existen especies que viven en troncos, en el suelo o entre la hojarasca.  El vuelo del adulto es torpe poseyendo la característica de los miembros de la orden neuróptera, que no es otra que su forma de plegar sus alas en forma de tejado. La vida del adulto es efímera y se alimenta de néctar e incluso de pequeños insectos, aunque no está muy estudiada.

El adulto poseen un vuelo torpe, y una vida efímera, al contrario que su larva que puede vivir 2 años en estado larvario.
MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
Dado que estos insectos realizan una gran parte de su vida en suelo, es fundamental el manejo de este, prefiriendo suelos arenosos y poco alterados donde construirán su particular trampa embudo.
Preferentemente se ubican en zonas resguardadas cerca de árboles, setos o incluso cerca de las edificaciones.

Su mimetismo con el medio las hace casi invisibles.
Conocer su labor depredatoria, así como sus lugares preferidos de puesta, son fundamentales para poder respetarlos y fomentar su presencia en nuestro agroecosistema.  Luego si poseemos suelos arenosos y fomentamos el uso de setos, plantas banco o reservorio, seguramente contaremos con la presencia de estos inestimables aliados.

miércoles, 4 de enero de 2017

FAMILIA MUTILLIDAE

DESCRIPCIÓN: (Fam. Mutillidae).
Comenzamos el nuevo año con la esperanza de poder realizar algunos de los planes que venimos reiterando año tras año, en esa lista interminable de propósitos que siempre acabamos relegando por falta de tiempo.  Así que...con ánimo y constancia, seguro que este año toca culminarlos con éxito.  Pues lo dicho, comenzamos con una nueva entrada en este blog deseándoos lo mejor a todos los seguidores de Fauna Auxiliar. Este post lo he dedicado a la familia Mutillidae, ya que mis hijos recientemente me capturaron uno de sus miembros conocido como hormiga de terciopelo o panda, a la que por cierto nunca había tenido la oportunidad de ver "in situ" ni fotografiar hasta ahora.  Así que  nuestra protagonista de hoy tanto por esquiva e insólita, ya bien merecía la pena incluirla en nuestra particular lista de fauna auxiliar, además de los beneficios que pueden redundar a nuestro agroecosistema como ectoparásito, como veremos ahora.

Su apariencia áptera la hace fácilmente confundible con una hormiga, aunque se trata de una avispa.
Sin embargo, pese a su nombre común "hormiga de terciopelo u hormiga panda" en realidad no es una hormiga, se trata de una avispa sin alas (áptera).  La confusión con las hormigas, es típica de los miembros de la familia de los mutílidos ya que en muchas de sus especies, las hembras son ápteras y presentan una pilosidad abundante plateada, a veces con manchas en la cabeza o en el gastro, lo que las hace especialmente llamativas. Es precisamente su ausencia de alas y su rápido movimiento en el suelo, las que las llevan a confundirlas con sus parientas lejanas las hormigas.

Hembra  de Dasylabris sp. Su exuberante pilosidad argéntea la hace característica.

ESPECIE CONTROLADA:
Los Mutílidos son individuos ectoparasitoides de otros insectos como: mariposas, escarabajos, abejas o moscas y que por tanto, su presencia resulta más que interesante mantener en nuestro agroecosistema para la regulación de estas poblaciones, que a menudo se comportan como potenciales plagas.  Además se trata de una especie muy rara de observar y endémica, tal como se indica en la obra denominada "Himenópteros. Generalidades y Fauna Andaluza" de (F. Javier Ortiz-Sánchez, Octavio Jiménez Robles y José Alberto Tinaut Ranera). En dicha obra, se indica la escasez de datos sobre su distribución geográfica en Andalucía, conociéndose únicamente en escasas localidades del poniente almeriense y que, por tanto, son consideradas hasta el momento endémicas. Tal es el caso de: Physetopoda mendizabali (Suárez, 1956), descrita de La Cañada y Gérgal (Almería), y entre alguna otra localidad de Córdoba. Pues bien, ahora podemos afirmar que este ejemplar del género Dasylabris sp. ha sido encontrado y fotografiado en Carmona (Sevilla), lo que ponemos en conocimiento a través de la presente entrada, a quien le interese el seguimiento de la presencia geográfica de estos mutílidos en nuestra Comunidad Autónoma.

Hembra áptera de "Hormiga terciopelo" cuya vida la hace totalmente en suelo.
BIOLOGÍA:
Como decía la hembra carece de alas, pero sin embargo existe un dimorfismo sexual importante, donde el macho es alado y algo más oscuro en el abdomen, por lo que no siempre es fácil asociarlos a su pareja.  La alimentación del imago es principalmente a base de néctar, dividiendo su actividades de recolección entre la noche y el día, siendo las hembras por las mañanas las más activas, mientras que por las noches son los machos al parecer los más fáciles de ver por su actividad.  Las hembras como ectoparásitos que son, suelen depositar sus huevos cerca de las larvas de otras avispas, mariposas, etc, tal como decíamos.  Una vez eclosionada la larva de mutílido, se introducirá en el cuerpo de su huésped para ir alimentándose poco a poco de su cuerpo, sin tocar sus órganos vitales, hasta que se encuentre lo suficientemente desarrollada.   En este sentido, permitirme parafrasear a todo un Charles Darwin cuando dijo: “No puedo persuadirme de que un Dios benéfico y omnipotente habría creado a propósito avispas parásitas con la intención expresa de que se alimenten dentro de los cuerpos vivos de las orugas

Aunque es una avispa, la hembra carece de alas.
Según parece, la picada de estas avispas es bastante dolorosa por lo que le dije a mi hijo de 6 años que tomara precauciones en próximas escaramuzas, comentándole que sus colores llamativos advierten del peligro.  Tal como dice su madre... ¡estoy convirtiendo a mi progenie en verdaderos "friquis" de los bichos!.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
En cuanto a las medidas para favorecer su permanencia, y debido a que toda la actividad de la hembra la realiza en el suelo, recomendamos todo aquello que pueda redundar en no perturbar mucho el sustrato.  Desaconsejando el labrado en exceso, así como el pase continuado de maquinaria pesada.

Detalle del abdomen bicolor de la Dasylabris sp
En este sentido, y como venimos recomendando en varias entradas, el dedicar algún grupo de piedras o rocódromo en nuestra parcela a modo de reservorio, permitirá que muchos de nuestros aliados de suelo como cantáridos, carábidos, estafilinos, lampíridos, mutílidos y un largo etcétera, puedan desarrollarse completamente en nuestro agroecosistema sin necesidad de emigrar, y por ende, se encontrarán a mano por si se requiriese su presencia ante la aparición de cualquier desequilibrio o amenaza de plaga.

Licencia Creative Commons Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.

viernes, 16 de diciembre de 2016

FAM. MELIÁCEAS

Melia azadirachta.

DESCRIPCIÓN:
En la entrada que nos ocupa hoy, se presenta una de las familias de plantas con gran eficacia insecticida y que podemos considerar como una aliada más para nuestro agroecosistema, incorporándose a nuestra particular lista de este blog.  Debemos tener presente que algunas especies de esta familia contribuirán a la regulación de insectos dañinos para nuestros cultivos.  Me refiero a la familia de las Meliáceas, donde existen especies como el árbol del Neem, (Azadirachta índica) o el propio árbol del paraíso (Melia azadirachta), ambos con una gran concentración de azadirachtina responsable en último extremo de la merma de poblaciones de fitófagos, y que podemos encontrar en nuestra zona mediterránea de forma recurrente en los parques y jardines de nuestra ciudad, a pesar ser oriundos de Asia.

Detalle  del fruto en drupa de Melia azadirachta 

No suelo ser partidario de dar recetas, ya que la filosofía de este blog es alcanzar el "equilibrio" necesario para conseguir una regulación biológica con la menor intervención humana directa, aportando la asociaciones de plantas y fauna necesaria que pueda contribuir al citado "equilibrio".  Pero bien es cierto, que en los primeros años cuando nos iniciamos a un manejo agroecológico en una parcela que provine de inercias más o menos intensivistas derivadas de una agricultura convencional, es cuando mayor problemas de plagas y/o enfermedades podemos tener. Estos problemas serán más o  menos gravosos en función del grado de intensificación que hubiese tenido el suelo con anterioridad, y es precisamente en estos momentos, cuando podemos necesitar la aportación de estos extractos de plantas a modo de ayuda transitoria.

Melia azadirachta en flor, donde se obsevan frutos aún del año anterior.

Para ello, plantearemos como segundo objetivo de esta entrada, algunas preparaciones "caseras" que nos permitan extraer de forma eficaz la materia activa de esta planta de forma autónoma, para su utilización como alternativas a insecticidas sintéticos y/o productos comerciales.

RECOMENDACIONES PARA SU MANTENIMIENTO:
Los principios activos de esta familia, así de otras como las rutáceas con capacidad biocida, se engloban en los denominados metabolitos secundarios llamados terpenos, responsables de las propiedades insecticidas y de la defensa propia de la planta, recayendo este efecto insecticida en la ya mencionada materia activa (azadirachtina).

Estos árboles en nuestras latitudes, florecen entre mediados y finales de primavera, poseyendo pequeñas flores pentámeras de color lila, color por los que también son conocidos estos árboles de manera popular.  Dichas flores agrupadas en panículas terminales de hasta 20 cm de largo, poseen un intenso aroma característico que la hace perceptible desde gran distancia.  En cuanto a su fruto, es una drupa de 1 cm de diámetro de forma globosa y de color amarillo pálido, que se ve aclarado conforme avanza el tiempo hasta su caída ya en la próxima primavera.  Este fruto posee en su interior entre 3 y 5 semillas donde se encuentra la mayor concentración de azadiractina, siendo esta todavía más abundante en la Azadirachta índica que en la propia Melia azadirachta. Estos árboles de hoja caduca son resistentes a la sequía, tolerando relativamente bien las heladas suaves y los veranos cálidos, así como a cualquier tipo de suelo.  Por lo que se dan muy bien en nuestra zona mediterránea, creciendo con rapidez y reproduciéndose con facilidad por semilla o esqueje.

El fruto en otoño e invierno queda a la vista tras la caída de la hoja.

RELACIÓN PLANTA-ARTRÓPODOS
:
Este árbol respetado por la  mayoría de fitófagos por su alta concentración en azadirachtina, puede resultar de utilidad para combatir plagas de lepidópteros (noctúrnidos principalmente), homópteros (como la mosca blanca) y algunos dípteros entre otras órdenes de insectos que suelen comportarse como plagas en nuestros cultivos.  La azadirachtina puede actuar en función del insecto; como inhibidor de la alimentación, como regulador del crecimiento o como repelente y/o confusor del fitófago.  Además, esta materia activa está autorizada para su utilización en agricultura ecológica tal como recoge el propio Reglamento (CE) Nº 889/2008 de la Comisión de 5 de septiembre de 2008 por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento (CE) n o 834/2007 del Consejo sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos, con respecto a la producción ecológica, su etiquetado y su control, en su anexo II (Plaguicidas y productos fitosanitarios mencionados en el artículo 5, apdo. 1).

Es un árbol habitual en parques y jardines de nuestra Comunidad.

APLICACIONES PARA EL AGROECOSISTEMA
:
Mantener niveles de plagas agrícolas por debajo del umbral de daño económico es un reto constante para la agricultura ecológica.  Un concepto que choca frontalmente con la agricultura convencional, ya que el dedicar un reducto de plago en tu agroecosistema, no dejar de ser chocante para un agricultor convencional que tiene interiorizado la erradicación total de la plaga.  Sin embargo, sin plagas no hay auxiliares y por tanto, el concepto de regulación biológica todavía toma más sentido. A partir de la necesidad por encontrar una nueva alternativa natural para el control de insectos plagas y reemplazar así los pesticidas sintéticos, se comienzan a desarrollar los insecticidas bioracionales en busca de una seguridad para el medio ambiente, los propios auxiliares y una eficiente respuesta agronómica.

Detalle del típico fruto en ramilletes de la Melia azadirachta

Foto tomada en Carmona (Sevilla)
Las preparaciones que se aconsejan a continuación, son aproximadas, sin embargo, debemos tener presente que una vez realizado el preparado debemos usarlo en un plazo que no debe superar los 48 horas, pues se degrada con facilidad principalmente debido a la luz perdiendo su eficacia.  Es por ello, que se recomienda también realizar las aplicaciones a la caída de la tarde o al alba cuando la luz del sol es menos intensa, teniendo una durabilidad el tratamiento en planta (si no llueve) de una semana.  A este respecto también tenemos que conocer que estos preparados no tienen la acción fulminante de insecticidas sintéticos, por lo que la población de insectos no disminuye rápidamente, pero sí que irán menguando durante la semana de acción del producto de manera paulatina.

PREPARADO CASERO Y APLICACIÓN RECOMENDADA.
Triturar los frutos a tamaño de un 1mm (aproximadamente) un kilogramo de frutos maduros de árbol del paraíso o árbol del Neem. Rompiendo la semilla en su trituración, pues son en ellas donde se encuentran la mayor concentración de la materia activa.  Una vez bien triturada poner a macerar el resultado en 4 litros de agua a temperatura ambiente durante una noche evitando la luz directa (tapar con un paño).  Posteriormente podemos filtrar con un colador y el líquido resultante diluirlo en 2 litros de agua por cada litro de "producto".  Una vez diluido está listo para utilizarse en una mochila o pulverizador hasta mojar completamente el cultivo afectado por la plaga.  Como dosis recomendada podemos decir que para cultivos hortícolas con unos 0,1 litro/m2, sería la dosis adecuada, y en frutales unos 3 litros de productos darían para cubrir unos 5 árboles.  Esta preparación se puede también hacer utilizando en vez de agua, algún disolvente orgánico como el alcohol etílico 95%, consiguiendo así aumentar la concentración de azadirachtina extraída del triturado.

Al comenzar la primavera todavía permanecen frutos del año anterior.

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viernes, 30 de septiembre de 2016

FAM. LEGUMINOSAS-MIMOSÍDEAS

Acacias sspp.

DESCRIPCIÓN:
Esta nueva entrada que nos ocupa hoy, la dedicaré a una de las plantas arbustivas (en algunas especies árboles) de la familia de las leguminosas-mimosídeas conocidas por todos y popularmente denominadas como acacias.  Estas plantas poseen más de 1.500 especies distintas de las que 1.000 de ellas podemos localizarlas en las antípodas (Australía), que la eligió en su día como su flor nacional.  Este arbusto popular de las zonas áridas y secas, ofrecen sombra y alimento muy preciado a la fauna auxiliar que dependen del polen y néctar para subsistir en ecosistema secos e incluso áridos, como el que tenemos en algunas zonas de nuestra Andalucía.

Apis mellifera sobre flor de acacia.
Este oasis floral en nuestras latitudes, podemos observarlo de forma recurrente en los márgenes y medianas de las carreteras inundando de color amarillo y aroma intenso, con una exhuberante floración que prolonga durante los primeros meses de la primavera.  Es por ello, que contar con la presencia de estas plantas para nuestro agroecosistema en las zonas más áridas de nuestra región, como el propio poniente almeriense, puede ser una opción a tener en cuenta por diferentes motivos que ya veremos a lo largo del post.

Las inflorescencia se organizan en glomérulos
RECOMENDACIONES PARA SU MANTENIMIENTO:
Tener presente que como venimos diciendo a lo largo de todo el blog, debemos recurrir a introducir variabilidades de especies vegetales diferentes en nuestro agroecosistema, de manera que podamos contribuir a minimizar los daños de plagas y/o enfermedades. De largo es sabido... que si aumentamos la biodiversidad, entendida como el conjunto de todas las especies de planta, animales y mircoorganismos que existen e interactúan en un ecosistema (McNeely et al., 1990), mermarán las poblaciones de fitófagos (plagas), así como las enfermedades que puedan derivarse en el mismo.

Acacia saligna
En cuanto a las recomendaciones para su implantación y mantenimiento, comentar que el período de plantación de acacia dependderá de su especie, algunos deben ser plantados en  tierra entre finales de octubre y finales de marzo, otros entre septiembre y mayo y algunos incluso se pueden plantar durante todo el año. Mientras las flores de acacia se dan durante todo el año, su período de floración más importante es la primavera.  En cuanto a los requerimientos de suelos, no tiene grandes exigencias desarrollándose en gran variedad de suelos especialmente en suelos arenosos bien drenados, aunque también pueden adaptarse a lugares pantanosos y bordes de ríos, en suelos graníticos y en medias laderas. Soportando relativamente bien los anegamientos ocasionales.

El abejorro carpintero (Xilocopa violacea), uno de los visitantes asiduos de las acacias en nuestras latitudes.
Se multiplica generalmente por semillas en vivero o por siembra directa. Para lo cual, se recomienda pretratar la semilla en agua a 100 ºC y remojo durante 24 horas, con un pequeño tratamiento con ácido sulfúrico (H2SO4) o escarificación mecánica eliminando las semillas dañadas (Serra, 1997).


RELACIÓN PLANTA-ARTRÓPODOS:
Su relación mayoritariamente radica en su poder de atracción hacia los polinizadores, actuando de reclamo y reservorio alimenticio irresistible para muchos de los himenópteros y dípteros que contribuyen en la fecundación de nuestros cultivos.  Las abejas (Apis mellifera), así como polinizadores de mayor tamaño como el abejorro carpintero (Xilocopa violacea), son fieles visitantes en nuestras latitudes de las acacias como podemos apreciar en las fotos.


APLICACIONES PARA EL AGROECOSISTEMA:
En nuestro agrosistema, podemos elegirla para los márgenes de la finca a modo de lindero, ya que su porte arbustivo, le confiere además una barrera física a tener en cuenta incluso como barrera cortavientos.  Desarrolla habilidad para competir con malezas indeseadas, pudiendo elegir esta características para su ubicación en un lugar determinado.

Inflorescencia cargada de polen.
Por tanto, esta especie aunque alóctona, es una opción más de la que podemos obtar para implantar en nuestro agroecosistema por varias razones: por su buena adaptación a nuestro clima y rusticidad, escasos requerimientos y cuidados, así como por su aporte de polen y néctar que la hace irresistible para muchos de nuestros polinizadores, sin olvidar que se trata de una leguminosa y por tanto puede fijar nitrógeno. Son unas plantas que resisten muy bien la sequía, y puede desarrollarse con precipitaciones menores a 250 mm anuales, soportando altas temperaturas y resistiendo relativamente bien el frío.

Detalle de la inflorescencia de la Acacia Saligna.
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miércoles, 31 de agosto de 2016

FAMILIA CALOPTERYGIDAE

DESCRIPCIÓN: (Fam. Calopterygidae).
Esta entrada la dedicaré a una de las familias de odonatos perteneciente a la suborden Zygoptera, que como recordaran los fieles lectores de este vuestro blog, ya hablamos de algunos de ellos el año pasado por estas fechas, pero en aquel entonces, de la otra gran suborden denominada Anisóptera, concretamente a la familia libelluloidea que engloban a la mayoría de especies conocidas popularmente como libélulas.  Sin embargo, nunca le habíamos dedicado una entrada a una de las familias más conocidas de la otra gran suborden de odonatos (Zygoptera), y que ahora terminando el verano me parece oportuno dedicarles algunas líneas a éstos grandes depredadores ligados estrechamente al agua.  Las especies pertenecientes a las familias que se engloban dentro de esta suborden, son conocidas de forma general como caballitos del diablo, donde hoy le dedicaremos especial atención a la familia Calopterygidae protagonista de estas fotos.

Detalle de sus largas patas adaptadas para la captura de insectos en pleno vuelo.
Esta familia que nos ocupa ampliamente distribuida por todo el mundo, agrupa a especies de alas vistosas y brillantes donde el color de su cuerpo puede oscilar entre azul oscuro, verde o negruzco, todos ellos con reflejos metálicos haciéndolas especialmente atractivas a la vista. Esta familia está representada en Europa por un sólo género Calopteryx sspp. donde podemos encontrar cinco especies y numerosas subespecies.

En estado de reposo pliegan sus alas al contrario que sus primas las libélulas.
Los adultos de esta especie que vemos en la foto Calopteryx haemorrhoidalis, son bastantes comunes verlos volar durante los meses de abril hasta agosto, siempre cerca de corrientes de de aguas limpias y muy oxigenadas donde en estado de reposo como podéis apreciar en la foto, recogen sus alas al contrario que sus primas las libélulas, que junto con los ojos separados de los zigópteros representan la otra gran diferencia frente a las verdaderas libélulas, que como recordaréis, se tocan un ojo con el otro.


ESPECIE CONTROLADA:
Principalmente se alimentan de insectos (Tricópteros, Plecópteros, Dípteros entre otros) que capturan ayudándose de sus largas patas repletas de pelos fuertemente adaptados para esta función.  Muchas de estas presas pueden constituir una potencial plaga para nuestros cultivos, representando estos insectos un aliado más para nuestro huerto.

Macho de la especie Calopteryx haemorrhoidalis, donde se aprecia los ojos separados típicos de los zigópteros, uno de los rasgos distintivos que nos sirve para diferenciarlos de sus primas las libélulas (anisópteros), las cuales poseen ojos que se tocan como podéis comprobar en las fotos ( ver familia libelluloidea).
BIOLOGÍA:
Los imagos de estas especies, poseen un vuelo poco sostenido en el tiempo no alejándose mucho de sus puntos de agua.  La vida de estos adultos llegan escasamente a las seis semanas, donde su apareamiento precedido de un flirteo precopulatorio es similar al de todas las libélulas.

Los machos Calopteryx haemorrhoidalis suelen ser muy territoriales, defendiendo su territorio de la competencia.
El dimorfismo sexual de esta familia es claramente marcado, manifestándose principalmente en el color de las alas donde suele ser mucho menos intenso en las hembras de esta familia. Los machos sin embargo de esta familia, tienen en la cara inferior de los tres últimos segmentos y sobre los apéndices abdominales, una coloración específica muy diferente a la del resto del abdomen, que cuando lo levantan, dejan a la vista esta coloración (captáforos) que parecen facilitar su localización e iniciar la cópula.

Hembras Calopteryx haemorrhoidalis de color marrón claro posadas y en vuelo.

Sus larvas, viven en el interior de corrientes de agua clara y ricas en oxígeno o aunque a veces, podemos encontrarlas también en aguas menos móviles, pero siempre suelen encontrarse mayoritariamente en la orilla o entre las raíces sumergidas de plantas.  Es raro verlas nadar en su fase acuática, pues suelen desplazarse andando por el sustrato pasando el invierno en forma larvaria hasta que llega la primavera, donde emergerán para metamorfosearse en un vistoso caballito del diablo. 

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:

Por tanto, contar con estos insectos pueden representar una gran estrategia para los intereses de nuestros cultivos, por lo que fomentar su permanencia es más que una buena idea.  La posibilidad de dejar un espacio de agua permanente y de calidad, es una opción para poder contar con la presencia de estos aliados.  Además si observamos su carácter territorial y forma de cazar, el disponer en nuestro agroecosistema de varios palos firmes a modo de oteaderos, puede potenciar la presencia de estos odonatos pues suelen esperar vigilantes el acercamiento de su potencial víctima antes de lanzar su ataque definitivo en pleno vuelo.  Igualmente, son excelentes bioindicadores de la calidad del agua y del medio donde habitan, ya que con su mera presencia, indican que el agroecosistema no está muy degradado, ya que son muy sensibles a contaminantes.

Prefieren corrientes limpias y oxigenadas.
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